Los medicamentos más problemáticos para la salud publica

Los medicamentos más problemáticos para la salud publica

Los fármacos y sustancias medicamentosas fueron diseñados con el objetivo de solucionar y paliar las patologías y enfermedades con las que debe lidiar la salud pública, sin embargo, en los inicios de la farmacología nunca se pensó que dichas sustancias tuvieran la capacidad de generar graves problemas que inciden en la salud poblacional. Es bien sabido que prácticamente todos los fármacos tienen la capacidad de producir algún tipo de reacción adversa o indeseada, no obstante, con los avances de la tecnología se han logrado crear medicamentos cada vez más seguros y con menos efectos secundarios.

Las terapias medicamentosas pueden ser dividas en dos tipos, aquellos regímenes farmacológicos utilizados para padecimientos agudos es decir los medicamentos recetados de siete a quince días para combatir por ejemplo un proceso infeccioso, y las terapias farmacológicas crónicas las cuales están representadas por aquellos medicamentos que son recetados de manera indefinida para tratar un trastorno crónico e incurable tales como la hipertensión, la diabetes mellitus, la artritis autoinmune o reumatoide, entre otros. Las investigaciones han demostrado que las farmacoterapias más problemáticas y que generan mayores consecuencias a la salud pública son los de tipo crónico entre las que resaltan el uso de analgésicos y sedantes o hipnóticos.

Se estima que casi un treinta por ciento de los pacientes que deben consumir de manera prolongada o indefinida medicamentos hipnóticos y analgésicos ya sea opioide o antinflamatorios no esteroideos sufren de las consecuencias y reacciones adversas que suelen provocar dichos medicamentos, mientras que, por ejemplo, las personas que consumen de forma crónica los fármacos utilizados para la hipertensión arterial o para el control de la glicemia y los lípidos en la sangre menos del cinco por ciento de la población estudiada debe padecer de las reacciones adversas de dicho grupo de fármacos.

Los benzodiacepinas, los barbitúricos y los nuevos medicamentos utilizados para el insomnio crónico tienden a provocar una gran cantidad de efectos secundarios relacionados con la conducta de los individuos, tales como depresión, ansiedad, etc. Incluso en altas dosis los medicamentos hipnóticos pueden provocar el coma o la muerte de las personas por lo que resulta necesario fomentar la prevención y el correcto uso de dichos medicamentos. El gerente de Cerrajeros tiene un vecino que para poder conciliar el sueño debe tomar este tipo de fármacos mencionados y dicho gerente ha mencionado que desde que inicio el tratamiento la conducta de su vecino es diferente siendo más ansioso e irritante.

Por su parte, los analgésicos pueden ser divididos en aquellos menos potentes, pero más seguros como el acetaminofén y el ketoprofeno, y los analgésicos fuertes y más peligrosos como los son los derivados del opio como la morfina. El principal problema para la salud pública de este tipo de medicamentos es que los opioides generan un efecto adictivo, por lo que el usuario de estos fármacos se vuelve dependiente del efecto que brinda el medicamento llegando a provocar incluso un gran malestar interno en la persona cuanto no son consumidos.

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